Muchos propietarios de viviendas en Madrid capital y otros municipios han comenzado a recibir los primeros recibos de la nueva Tasa de Gestión de Residuos (TGR) correspondientes al ejercicio 2025. Aunque este tributo ya se liquidaba a los locales comerciales, su extensión a las viviendas supone una novedad importante en la gestión tributaria municipal.
¿Qué es la TGR y por qué es obligatoria?
Conforme a la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular, esta tasa es un tributo obligatorio para todos los municipios de más de 5.000 habitantes.
- Hecho imponible: El tributo responde a la prestación del servicio de recogida, transporte y tratamiento de residuos generados en inmuebles residenciales y no residenciales.
- Servicio de recepción obligatoria: Se debe pagar siempre que el servicio esté disponible, independientemente de si el ciudadano lo utiliza o no, ya que no es posible renunciar a su recepción.
- Calendario de pago: En este primer ejercicio (2025), el pago se realizará en un solo recibo. A partir de 2026, se habilitará la posibilidad de fraccionar y domiciliar el pago, tal y como se realiza actualmente con el IBI.
¿Quién debe pagar la tasa y qué bonificaciones existen?
El sujeto pasivo es la persona beneficiaria del servicio, pero la normativa establece reglas claras para su gestión:
- El Propietario como responsable: Con carácter general, la persona obligada al pago es la propietaria del inmueble. No obstante, el propietario podrá repercutir la cuota al inquilino si así se ha estipulado expresamente en el contrato de arrendamiento.
- Supuestos de reducción: La ley prevé reducciones en la tasa para familias numerosas (categoría general o especial), viviendas que se encuentren vacías y hogares en situaciones de vulnerabilidad económica.
Cálculo de la tasa y diferencias por distritos
El importe de la TGR no es fijo, sino que depende de una fórmula que combina tres factores:
- Tarifa Básica: Establecida en función del valor catastral del inmueble.
- Generación de residuos: Calculada según los kilos de basura estimados o generados.
- Coeficiente de Calidad: Definido según la eficacia de la separación de residuos en cada barrio específico.
Este sistema provoca diferencias notables en la factura final. Mientras que en zonas con valores catastrales elevados y mayor producción de residuos los recibos pueden ser superiores, en barrios con tasaciones menores el importe se reduce de manera significativa.
Para facilitar la previsión de este gasto, el Ayuntamiento de Madrid ha habilitado un simulador oficial en su página web donde los contribuyentes pueden obtener un cálculo aproximado de su recibo.
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