Muchas veces se cree que una subida salarial puede hacer que un empleado tribute tanto que termine ganando menos. Sin embargo, esto es un error. El IRPF es un impuesto progresivo: a cada tramo de ingresos se le aplica un porcentaje diferente, y solo el exceso tributa a un tipo mayor. Así, cualquier aumento siempre mejora la renta neta, aunque se tribute un poco más. Entender bien la diferencia entre tipo marginal y tipo efectivo, así como las reducciones y deducciones aplicables, permite calcular con precisión cuánto se paga realmente a Hacienda.
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