
El régimen de recargo de equivalencia en el IVA se aplica de forma obligatoria a todas las farmacias, pues operan como minoristas y venden productos sin modificar a consumidores finales. Esto significa que las farmacias pagan a sus proveedores el IVA de los productos, junto con un recargo adicional del 1,4% al 5,2%, dependiendo del tipo de producto. En este nuevo artículo de AMAF, Asociación Madrileña de Asesores de Farmacia, te explicamos cómo funciona exactamente este régimen fiscal.



