Cómo sacarle mejor partido a los planes de pensiones

Hace un par de años, un cliente reclamaba airadamente en las oficinas de su gestoría porque al hacer su declaración de la renta le había salido a pagar un importe de poco más de 5.000€ por el rescate total en forma de capital de sus planes de pensiones.

Estaba indignado porque esperaba que le saliera a devolver en su declaración y además creía que con la retención que le habían hecho en el momento en que lo rescató ya no le debía nada a Hacienda. Se quejaba de que nadie ni en el banco ni en la gestoría le había advertido que cobrar su plan de pensiones así implicaba pagar más.

Este caso real muestra el gran desconocimiento que tienen los ahorradores sobre los planes de pensiones.

Muchas veces cuando converso con titulares de farmacia y otros potenciales clientes para asesorarles, me llama la atención que casi nadie conoce algo más sobre los planes de pensiones que “desgravan hoy pero te cobran mañana” y que “sirven para la jubilación”.

Pues bien, ni los planes de pensiones son el único mecanismo de desgravación fiscal ni tampoco la única alternativa para preparar la jubilación. Tampoco es cierto que cuando estés jubilado y comiences a cobrar lo aportado a planes de pensiones pagarás en IRPF el mismo importe que aportaste.

Como bien saben los titulares de farmacia y otros muchos autónomos existen otros mecanismos de “desgravación”: gastos deducibles como comidas, viajes, ordenadores o cursos de formación; inversiones por creación de empleo o en empresas de reciente hasta deducciones por maternidad, por ejemplo.

También existe un abanico cada vez más amplio de instrumentos para invertir de cara a la jubilación, como los Planes Individuales de Ahorro Sistemáticos (PIAS), carteras de fondos de inversión, planes de ahorro a largo plazo (SIALP), criptomonedas como bitcoin o la tradicional compra de una segunda vivienda para alquilar a terceros.

Pero no todo instrumento vale para todo inversor u objetivo financiero y los planes de pensiones no son la excepción. Como toda inversión, debe analizarse si le encaja al inversor en el contexto amplio de su planificación financiera; es decir, teniendo en cuenta su situación particular, desde sus ingresos por la farmacia a cargas familiares, sus objetivos financieros, el tiempo y capital disponibles para invertir y qué nivel de riesgo quiere o puede asumir en sus inversiones.

Así, por ejemplo, si lo que necesita es desgravar rentas, puede aportar hasta un máximo 20.500€ por año fiscal a diferentes planes de pensiones, entre contribuciones a un plan propio y, cumpliendo ciertas condiciones, a planes cuyos titulares sean un familiar discapacitado o el cónyuge. También puede contratar un seguro de Dependencia para protegerse y recibir un pago si queda incapaz de valerse por sí mismo y además usar la prima para cubrir el límite anual de desgravación.

Por otra parte, se puede cambiar el o los beneficiarios en caso de fallecimiento de cada plan de pensiones que poseas para dejar más dinero a un heredero específico, independientemente de lo establecido en el “tercio de mejora”.

Aquellos partícipes de un plan con un gran importe acumulado entre aportes anteriores al 2007 y los rendimientos generados por éstos pueden cobrarlo en forma de capital y beneficiarse de una exoneración del 40% sobre dicho importe (aunque habría que valorar bien si compensa porque esta renta extra puede incrementar el IRPF a pagar del año fiscal de dicho cobro). El remanente de dinero en el mismo u otros planes de pensiones se puede cobrar en otro año fiscal y de tres maneras diferentes, como capital, como rentas o como una combinación.

Si bien existe un límite de hasta dos años fiscales siguientes al de la jubilación para acogerse a la exención arriba descrita para el remanente no lo hay, así que se puede postergar su cobro o dejarlo para los herederos. Incluso se puede seguir aportando y desgravando si ya se cobró lo anterior al 2007 pero ya el titular no podría cobrar la “contingencia” de jubilación y quedaría la de fallecimiento para los herederos.

En resumen, los planes de pensiones son una herramienta financiera con la que se pueden hacer muchas cosas: permiten desgravar sí pero también hacer planificación sucesoria, gestionar los impuestos a pagar una vez jubilado, elegir cuándo y cómo cobrar, ayudar a familiares discapacitados.

Pero para evitar que te pase lo que al inversor mencionado al principio y poder sacarle mejor partido a los planes de pensiones hay que contar con un buen asesoramiento.

¿Cómo me puedo beneficiar de mis planes de pensiones?, ¿Qué tipo de plan de pensiones elijo?

Si quieres saber más sobre este tema, puedes ponerte en contacto con Orbaneja Abogados o con Cesáreo Goyanes, autor del artículo.

Cesáreo Goyanes Durán

Consejero Patrimonial – AXA Exclusiv