¿Qué hago con el personal de la farmacia que acabo de comprar?

¿Es fácil decidir si mantenemos o no al personal de la farmacia que tenía contratados el anterior titular?

A menudo ésta es una pregunta que un nuevo titular nos formula a FARMATALENT; surge al pensar si seleccionar gente nueva o quedarse con el personal que ya tiene esa farmacia. Esto levanta miedos y, la verdad, no es para menos. Decidir si asumir el personal que nos viene de una farmacia que compramos/heredamos es algo muy serio que afecta directamente a cómo nuestra nueva farmacia se verá en el sitio de siempre. Si bien es cierto que la tendencia humana natural es a tener el menor cambio posible como nuevos titulares, lo primero sobre lo que debemos reflexionar es: ¿quiero seguir dando la misma imagen que la farmacia ha dado hasta ahora? Esa respuesta se obtendrá tras haber analizado la farmacia en cuestión y ver si se quiere mantener como está o cambiar porque creamos que haya cosas mejorables.

¿A qué conclusión es importante llegar para decidir mantener el equipo de trabajo del anterior titular?

La respuesta a esta pregunta tiene dos opciones posibles:

  1. SÍ, QUIERO seguir dando la misma imagen de esta farmacia.

Si llegamos a esa conclusión será porque entendemos que el personal que atiende la farmacia lo hace bien y con mimo, que cuida a sus pacientes (tanto de diario como de paso) y que la continuidad será buena para el público; pero, no es todo tan fácil. Una vez llegados a este punto, debemos hacernos una segunda pregunta, ya enfocada al funcionamiento interno de la farmacia y la gestión del equipo:

    • ¿Este equipo que heredo/me quedo entenderá mi forma de trabajar, mis modos y usos?

Si los trabajadores que queremos quedarnos tienen capacidad de adaptación y sobre todo ACTITUD frente a las nuevas circunstancias, el resultado final será sin duda bueno tanto a nivel interno (gestión de equipo) como externo (de cara a nuestro público).

 

¿Es fácil que el equipo que heredo del anterior titular entienda mi forma de trabajar?

 

Pero CUIDADO con esta segunda pregunta (1B) porque si la respuesta es negativa, por muy bien que nuestro público vea ese equipo de siempre, nuestra nueva farmacia y su gestión se convertirán en un infierno para el nuevo titular y, por ende, de convivencia para el equipo al completo.

No sirve de nada alguien que atiende excelentemente al público, pero no quiere atender a las nuevas directrices de un nuevo cabeza de grupo.

Si el trabajador se encuentra a disgusto con su jefe ¿transmitirá al público esta sensación?

Si no hay concordancia entre los asuntos de rebotica (la gestión, el ambiente…) y lo que el público ve desde fuera, el resultado será malo seguro. Un trabajador que está a disgusto con un jefe que no está a gusto (tanto monta, monta tanto) SIEMPRE TRANSMITIRÁ a nuestro público ese malestar que se acabará contagiando y, muy probablemente, haciendo que el paciente deje de venir a nuestra farmacia porque no se siente todo lo bien atendido que debiera.

¿Y si no quiero seguir ofreciendo la misma imagen que tenía la farmacia con el anterior titular, qué hago?

  1. En la otra mano, tenemos la respuesta negativa a la pregunta madre de este artículo: NO, NO QUIERO SEGUIR DANDO LA MISMA IMAGEN de esta farmacia.

Si nuestra conclusión inicial es ésta, el dilema es más pequeño porque tiene menos variables que observar, o al menos más sencillas. La rápida primera respuesta es deshacerse de todo el personal anterior y renovarlo por completo en base a las necesidades que tengo para crear mi nueva “personal branding” (en tiempos modernos todo suena mejor en inglés) o lo que es lo mismo “imagen personal”, entendiendo “personal” como imagen de la farmacia. Se empieza de cero, con nuevas caras, y a comenzar la escalada, tal cual.

¿Qué es necesario y además fundamental para mantener la plantilla del anterior titular y obtener un buen resultado?

La segunda solución es menos habitual y sin embargo, creemos en FARMATALENT, más efectiva cuando resulta bien hecha: quedarse con los antiguos empleados y sus ventajas -conocen al público, las costumbres, el día a día de la farmacia…- pero se hace con ellos un ejercicio de reseteo mental y de reenfoque de la farmacia en la nueva gestión que el nuevo titular le quiera dar: horarios, gestión del paciente/cliente, enfoque de la atención al público, hincapié en el desarrollo de una rama de la farmacia u otra (ortopedia, dermo, nutrición…).

TODO CABE en nuestra nueva farmacia, mientras quepa en el ánimo y el interés de nuestros nuevos-antiguos trabajadores. Como decíamos arriba, de verdad esta solución suele ser muy buena para la continuidad en mejor (permítase la expresión) de la farmacia, pero para aplicar esta medida es FUNDAMENTAL que los trabajadores en los que queremos sembrar la nueva semilla tengan ganas de que se les riegue.

En cuestión de números y costes, que eso es harina de otro costal, pregunten a nuestros amigos de Orbaneja, que de eso saben un rato.

Paloma Carpintero

Directora de Selección FARMATALENT

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